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lunes, 10 de junio de 2013

LA MUJER EN LA ANTIGUA GRECIA

La mujer en la antigua Grecia era considerada como una eterna menor de edad, por lo que estaba excluida de la vida publica. Desde el nacimiento hasta su muerte, vivía bajo el control de los hombres (primero su padre, luego su marido, su hijo si era viuda o su pariente más próximo pariente). Su papel en la sociedad era proveer futuros ciudadanos y proporcionarles una buena educación, pero ellas nunca pisaban la escuela. Su formación estaba encaminada a ser una buena esposa y a tener hijos. También, las madres y las abuelas las enseñaban las tareas de la casa y a tejer.

La ateniense de buena familia se quedaba en su casa, y sólo salía para cumplir con sus deberes religiosos. Su actividad era sólo de puertas adentro. La mujer quedaba reducida al espacio doméstico, donde dirigía el trabajo de las sirvientas y preparaba los alimentos. El trabajo físico era realizado por esclavas. Vivía cerrada en el gineceo, habitación o estancia que poseían las grandes casas de la antigua Grecia, para uso exclusivo de las mujeres de la casa y estaba situado en la zona más apartada de la vivienda, lejos de la calle y de las zonas comunes. No asistían a los banquetes ni a espectáculos teatrales, sólo a fiestas religiosas o funerales. Participaban en tres cultos: el culto de la diosa Atenea , los misterios de Démeter y Perséfone, y la celebración de las Tesmoforias. Las mujeres del pueblo trataban de aportar un complemento extra a la economía familiar vendiendo productos agrícolas o artesanales, como aceitunas, frutos, hortalizas, hierbas, tejidos, etc.

Las cualidades que se admiraban en las mujeres eran el silencio, la sumisión y la abstinencia respecto de los placeres masculinos. Tenía que dar hijos varones a su marido, ser fiel, casta, ahorradora y poco comedora. Sus responsabilidades eran criar y educar a los hijos, vigilar a los esclavos, tejer la ropa de la familia y planificar bien los gastos y el consumo de alimentos en la casa.

Personalmente, no me hubiera gustado vivir en esta época porque, en mi opinión no trataban bien a las mujeres. Las mujeres, o mejor dicho todo ser humano debe ser capaz de pensar por si mismo y decidir lo que debe hacer no que otra persona elija por ti. Toda su vida giraba en torno a tener hijos y mantener la casa sin poder participar en ninguna otra actividad que no fuera religiosa, incluso el propio matrimonio nunca era el resultado de una elección libre por parte de la joven, sino que eran dos hombres los que decidían su destino. Actualmente, esto es impensable, todas las personas deberían tener los mismos derechos y poder optar a las mismas posibilidades en cuanto a desarrollo personal y profesional.

IRENE.

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